miércoles, 3 de noviembre de 2010

LONDON OSCURA OBSESION

Seguimos con películas de Jason Statham. No es una obra maestra, pero si es un film que debe ser visionado al menos una vez al año. Totalmente recomendable.

London, oscura obsesión. No dirigida para el espectador mediocre. La película transcurre en un cuarto de baño, alcohol y coca; un tio obsesionado con su ex y su camello. Más allá de lo aburrido que pudieran ser conversaciones de borrachos y penurias de desamor; las charlas que transcurren en ese maldito cuarto de baño son fantásticas. Debates sobre Dios, la relatividad del tiempo y el universo; sobre vida y sobre muerte, el puto cielo y el bendito infierno, bipolaridad, los vicios que anhelamos y los miedos más profundos del hombre. Grandes conversaciones entre dos extraños, mezclado con recuerdos y miserias de cada uno y aderezado con unas cuantas comebolsas con vestiditos cortos que van apareciendo por el cuarto de baño. El trasfondo de la película es de corte romántico, sobre amor/desamor e intentar de reconquistar a la zorrita rubia.



Me gusta que sea tan caótica, si se pudiera hacer la sinopsis con una imagen, sería con el de "Cuervos sobre el trigal" de Van Gogh; cuadro sobre el que se vuelcan unos cuantos gramos a lo largo del film.